lunes, 26 de marzo de 2012

"EL HUÉRFANO"

La ciudad de Buenos Aires y sus alrededores, albergan a cientos de entusiastas ferroviarios; otros tantos busólogos, y muchos tranviarios. El fruto de la afición y estudio por parte de esas personas, se traduce en trenes preservados, hermosos ómnibus y colectivos reciclados y tranvías casi centenarios que funcionan a la perfección.
Pero en la mencionada metrópoli existió un sistema de transporte público cuya magnitud encabeza, aún hoy, la escala mundial. Se trata de los trolebuses. Incorporados a fines de la década de 1940, la flota de 830 coches (aunque muchos no se usaron o en todo caso, se derivaron a otras ciudades), es la mayor que se recuerde en un mismo municipio (si bien hoy probablemente sea superado por algunas ciudades asiáticas y de Europa del Este).
Pese a semejante sistema de trolebuses, Buenos Aires no tiene entusiastas directos de este medio de transporte. En el mejor de los casos, cuenta con algunos pocos simpatizantes. Quizás sea lo lejano en el tiempo, la razón por la que la Capital carece de difusores y defensores de los trolebuses. Sin embargo, el tranvía también había sido suprimido hace cincuenta años, y aún así la Asociación Amigos del Tranvía dio origen a un servicio histórico que maravilla a propios y extraños.
VISTA TRASERA DEL TROLEBÚS MERCEDES-BENZ DE CÁRLOS ACHÁVAL, CONVERTIDO EN ÓMNIBUS DIESEL.

La honrosa excepción es la del periodista y estudioso del transporte Cárlos Achával, quien en la década de 1980 inició la aventura de tener un museo del transporte público, habiendo invertido mucho tiempo y dinero en la adquisición de piezas históricas. Entre ellas, Achával incorporó un trolebús Mercedes-Benz O 6600T /Kiepe Elektric, devenido en ómnibus, con el propósito de devolverle su condición original. Lamentablemente diversas razones provocaron que su proyecto de museo naufragase, y, hay que decirlo, fue nulo el apoyo económico de los entes oficiales.
TROLEBÚS MERCEDES-BENZ DE PROPIEDAD DE CÁRLOS ACHÁVAL, QUE SUCUMBIÓ ANTE EL VANDALISMO, Y YA ES UNA PIEZA PERDIDA.

En este contexto de acotada simpatía –o acaso indiferencia- de colegas y entusiastas porteños y bonaerenses para con el trolebús, traemos a colación el caso del coche Westram que desde hace más de dos décadas yace en un terreno al ingreso de la ciudad de Villa Mercedes, en el Este de la provincia de San Luis. Mucho se ha escrito sobre el aspecto técnico, geopolítico y de servicio de este noble vehículo en tiempos de circulación en La Reina del Plata. Nosotros preferiremos evocar cómo lo descubrimos, y alentar su rescate.
En julio de 1990, pasábamos por la ruta nacional Nro. 7, de regreso de Mendoza, y en cercanías del Automóvil Club Argentino descubrimos el veterano vehículo, en apreciables condiciones de carrocería, aunque sin su equipamiento eléctrico. Tuvimos la posibilidad de tomar fotografías, y ya de regreso en Rosario, nos dedicamos a difundir su existencia. TROLEBÚS WESTRAM, HALLADO EN VILLA MERCEDES EN EL AÑO 1990

Pasaron los años, y nuestro amigo Jorge Luis Guevara, de la provincia de Mendoza, viajó especialmente a tierras puntanas para comprobar si aún existía el Westram. Por cierto que lo encontró, y hasta recabó valiosos datos; además de haber podido actualizar el panorama gráfico. Veintiún años luego del descubrimiento, el coche sigue igual, más despintado, pero tiene todos sus órganos mecánicos y su carrocería no fue deteriorada, en gran medida gracias a que el sitio no registra un clima húmedo que pudiera haber corroído la carrocería.
Ante los datos de Guevara, intentamos interesar a las autoridades de la empresa municipal rosarina SEMTUR, ya que ellos habían concretado la restauración del trolebús FIAT rescatado por la A.R.A.R., y pretendían tener un segundo trolebús histórico. El directorio manifestó interés y nos impulsó a hacer las averiguaciones del caso.
ASPECTO DEL TROLEBÚS WESTRAM, EN JULIO DE 1990

Así dimos con el ingeniero Jorge María, en las oficinas principales de Meyer S.A. en la Capital Federal, quien nos comentó que el trolebús era propiedad de esa empresa y que había sido llevado a Villa Mercedes como obrador, en oportunidad de erigirse la fábrica de alfombras de esa conocida firma. Nos habló de un precio de $5.500 por la venta del Westram (cifra solicitada a mediados de 2011), pero rehusó a entregar cualquier tipo de recibo por el pago (habida cuenta que el trolebús no tiene documentación como vehículo).
Lamentablemente una empresa pública como SEMTUR no puede adquirir bienes sin el correspondiente comprobante de pago, por lo cual la operación no puede concretarse en estos términos.
Milagrosamente el Westram sigue estando en Villa Mercedes. Acaso sea el único trolebús porteño que se conserva tan completo, e inclusive, se trate del único coche en su tipo sobreviviente a nivel mundial. Es símbolo de la post-guerra; ícono de la renovación del transporte acometida en la primera presidencia del General Perón, y sello distintivo de la famosa industria SIAM Di Tella Limitada, que fue la que importó los coches desarmados y los armó en sus plantas fabriles. Pese a tantos “pergaminos”, el coche norteamericano –que podría restaurarse a condición estética con poca inversión- sigue huérfano y con destino incierto.
EL COCHE, SEGÚN SU ASPECTO EN 2011

Desde Rosario, siempre sostuvimos que los vehículos históricos preservados se lucen más en los lugares en donde funcionaron. Si bien SEMTUR había manifestado interés en rescatarlo, creemos que su sitial ideal es la ciudad de Buenos Aires, aunque ya no haya allí línea de contacto donde hacerlo circular.
PARTE DEL CHASSIS, DONDE SE APRECIA SU BUEN ESTADO Y EL EJE DIFERENCIAL COMPLETO.
Muchos productores de cine argumental y de cine publicitario hubiesen pagado buenas sumas por el alquiler del trolebús en caso de haberlo tenido. Por caso, citamos el film “Gatica” de Leonardo Favio, donde se utilizó una carrocería de ómnibus para representar el incendio de un trolebús durante el bombardeo de Plaza de Mayo en junio de 1955. Asimismo, Francis Ford Coppola se quedó con las ganas de incorporar un trolebús en su película rodada en Buenos Aires. Con ésto queremos decir que con un buen alquiler, la inversión en comprar el Westram se amortiza automáticamente.
INTERIOR DEL TROLEBÚS WESTRAM

Desde Trolebuses Rosarinos reiteramos nuestro llamado de atención para que los colegas de Buenos Aires tomen conciencia del valor de su trolebús decano, y se avoquen a rescatarlo y “repatriarlo” a la ciudad en donde tanto tiempo circuló. Un museo de transporte no está completo si carece de un vehículo tan distintivo de una época como lo fue el trolebús. En tanto ello no ocurra, en Villa Mercedes seguirá existiendo “El Huérfano”, temiendo para él un penoso final que pretendemos prevenir con este artículo.
PUESTO DE CONDUCCIÓN DEL TROLEBÚS WESTRAM
MARIANO CÉSAR ANTENORE
(Con fotografías de Carlos A.
Fernández Priotti, Alejandro Scartaccini y Jorge Luis Guevara)
ACTUALIZACIÓN DEL MIÉRCOLES 28 DE MARZO DE 2012:
A propósito de este artículo, el experto Allen Morrison, de Estados Unidos, quien es la máxima autoridad en materia de estudios de trolebuses a nivel mundial, nos ha escrito el siguiente comentario que reproducimos textualmente:
Estimado Mariano:
Gracias por el enlace y su artículo sobre el Westram. Totalmente
fascinante. Es bien posible que este Westram sea único en el mundo. La Westram
fabricó sólo 170 trolebuses - 130 para Buenos Aires en 1947, 20 para Ciudad de
México en 1947, y 20 para São Paulo en 1948. Nada más y nunca entendi hablar de
Westram sobreviventes in México o en el Brasil.
Felicitaciones.
Allen Morrison
La información que nos aporta Allen es más que elocuente, y no hace sino impulsarnos a clamar por el rescate de esta histórica pieza.
M.C.A.

2 comentarios:

Manu dijo...

Y se podría donar este vehículo a la Semtur?
Gracias

Santiago dijo...

deberían reparar este vehículo y ponerlo en uso otra vez! quedaría re lindo en la ciudad por todo lo que fue. Ya me imagino, me levanto de mi alquiler temporario en buenos aires y me tomo el trolebus!