miércoles, 19 de agosto de 2009

APRENDIENDO DE LOS QUE SABEN: LA GENTE DE LA EMPRESA DE TROLES DE MENDOZA.

Durante los días 13, 14, 15 y 16 de agosto de 2009, estuve en la ciudad de Mendoza, a los efectos de realizar una visita de reconocimiento a la Empresa Provincial de Transportes de Mendoza, organismo que durante el corriente año procedió a la compra e importación de 80 trolebuses usados, provenientes de la empresa Trans Link de Vancouver, Canadá.

RESEÑA DE LA EMPRESA PROVINCIAL DE TRANSPORTES DE MENDOZA
Es un organismo dependiente del Gobierno de Mendoza, fundado el 14 de febrero de 1958, por lo que es una de las empresas estatales más longevas que pueden encontrarse.
Mientras los tranvías de Mendoza daban sus últimos estertores, los trolebuses se inauguraban en esa capital cuyana.
A lo largo de cincuenta y dos años, sufrió diversas alteraciones, generalmente referidas al ministerio del cual dependía. Inclusive en 1996-97-98, sufrió los embates del gobierno provincial de entonces, que pretendía privatizarla. Fue la lucha de sus trabajadores más el apoyo de los partidos de la oposición los que hicieron posibles la sanción de una Ley que prohibía su concesionamiento y/o venta.
Sin embargo, sus administraciones siempre fueron políticas, a cargo muchas veces de personas que desconocían el ambiente del transporte público. Asimismo, las internas partidarias provocaron inestabilidad en el directorio de esta Empresa, que por recaudar diariamente importantes sumas de dinero, es un apreciado punto de poder. En los últimos dos años, se sucedieron nada menos que cinco directores-gerentes.


Actualmente la Empresa Provincial de Transportes de Mendoza atiende las siguientes líneas de trolebuses:
CENTRO – PARQUE
CENTRO – VILLANUEVA
CENTRO – DORREGO
CENTRO – BARRIO SAN MARTIN
CENTRO – UNIVERSIDAD NACIONAL DE CUYO
GODOY CRUZ – LAS HERAS.
Las cinco primeras líneas son de carácter “circular”; es decir, su recorrido es una ronda unidireccional; mientras que la línea Godoy Cruz – Las Heras es un recorrido troncal Norte – Sur que transcurre sobre la Av. San Martín y que repite el trayecto que en su momento realizaba la línea 1 de tranvías.
Momentáneamente no están circulando con trolebuses las líneas Villanueva, Barrio San Martín y Universidad Nacional de Cuyo. La primera de las nombradas aguarda desde hace algunos años la reinstalación de su línea aérea de contacto con nuevos componentes, mientras que las dos restantes funcionan con colectivos Diesel a causa de la repavimentación de la Av. Godoy Cruz, en el centro de la capital provincial.

Cabe aclarar que el transporte en el área metropolitana del Gran Mendoza es de jurisdicción provincial, lo cual permite que las líneas puedan transponer municipios que no tienen otro límite físico más que una calle de por medio, sin que se aprecie cambio alguno en el continuo urbano. Es así que los Departamentos Capital, Guaymallén y Las Heras se encuentran vinculados por este sistema de transporte.


La EPTM tiene aproximadamente 90 Km. de tendidos aéreos, y más de una decena de subestaciones rectificadoras, que alimentan la red de trolebuses. Es hoy el sistema de trolebuses más importante de la Argentina, seguido por el de Córdoba. La línea rosarina se encuentra en último término.
El gran salto cuantitativo del sistema de trolebuses, fue la inauguración de la troncal Godoy Cruz – Las Heras, que pese a ser instalada en 1997, permaneció inactiva hasta 2003, debido a influencias políticas del transporte automotor. Sobre este recorrido funcionan 18 trolebuses a una frecuencia de 6 minutos en promedio, aunque podría intensificarse conforme ingreses al servicio más coches canadienses.
También, ante la caída de las concesiones de diversas empresas de transporte privado, la EPTM debió hacerse cargo de la prestación de esas líneas de ómnibus, para lo cual adquirió más de doscientos coches Diesel que destinó a esas líneas. Se espera que en los próximos meses se proceda al concesionamiento a manos privadas de algunas de esas líneas de automotores.

ACERCA DE LOS TROLEBUSES PROVENIENTES DE VANCOUVER
Esas unidades formaban parte de un lote de 240 máquinas, que desde 2005 se hallaron disponibles para su compra.
La provincia de Mendoza es la única que tradujo su interés en compra, y es por ello que a partir de fines de mayo, puso en circulación 30 unidades recicladas, que reemplazan paulatinamente a los coches alemanes que aún se encuentran en funcionamiento.


Los trolebuses alemanes constituyen una serie de 78 unidades, que en 1988 fueron adquiridas con quince años de uso a la empresa de transportes de Solingen. Estas singulares máquinas datan de 1968-1974, y durante veinte años han brindado excelentes servicios en Mendoza. Sin embargo, hoy muestran evidentes signos de desgaste mecánico, lo cual obligó a su reemplazo por los trolebuses canadienses.

Las unidades adquiridas fueron embarcadas a fines de noviembre de 2007, llegando a Mendoza casi un mes después, luego de su descarga en un puerto chileno, desde donde fueron trasladados por vía terrestre.
Se pagó alrededor de 1.200 dólares canadienses por cada trole, más 27.000 dólares estadounidenses por su flete hasta la Argentina.
Una vez arribados al país, los coches fueron concentrados en un galpón. Tras una licitación pública, se contrató la restauración estética de 30 unidades para una primera etapa.
Dicha restauración consistió en el reemplazo de chapas dañadas por corrosión, re-tapizado, cambio de alfombras de goma, renovación de signalética, y nueva pintura con librea elegida por concurso entre estudiantes universitarios.
De tal forma las unidades fueron inauguradas paulatinamente a medida que los técnicos las chequeaban y las habilitaban para el servicio público.
El proceso de adaptación de los conductores fue sobre la marcha, no estando exentos de algunos incidentes con las nuevas condiciones de manejo de los coches norteamericanos.
Por su parte, los usuarios se adaptaron rápidamente a las nuevas unidades.

Los trabajos de restauración fueron efectuados en una tradicional carrocera mendocina.
Es destacable el perfecto estado de conservación de la planta electrónica de control de los troles; inclusive, con pocas muestras de haber sido manipulada, lo cual denota su alta calidad por no haber presentado fallas.
En cuanto a la parte mecánica, son evidentes sus veinticinco años de uso, más allá del buen mantenimiento que recibieron las unidades. Un punto extra para el desgaste, es que Vancouver tiene un clima marítimo, así como por recibir grandes nevadas, el municipio suele arrojar sal en las calles para disipar la nieve. Ello ocasionó un proceso de corrosión importante, si bien no terminal para los coches. La prueba de ello es que han sido restaurados sin problemas.
Asimismo, la idoneidad y experiencia del personal de la EPTM, viabiliza las reparaciones de las partes mecánicas sin mayores dificultades, así como ya está adaptando componentes mecánicos locales.
Por su parte, al poseer un equipo de baterías, puede circular fuera de la línea aérea, ante contingencias propias del servicio.

El funcionamiento de estas unidades es muy satisfactorio: son veloces, silenciosos y con excelente suspensión. Su andar remite a los troles FIAT que durante años circularon en Rosario. También son confortables para los pasajeros, pues tienen una baja altura de acceso desde la calzada o la acera; las estructuras de los asientos es de acero inoxidable y poseen una formidable calefacción, imprescindible en el gélido clima de la Columbia Británica, y también muy festejada en el riguroso invierno mendocino.
Sin dudas se trata de una excelente compra, y los técnicos mendocinos manifiestan que tienen trolebuses para varios años. En próximos meses se licitará la restauración de una nueva remesa de unidades.
Es lamentable que por la falta de visión de las autoridades municipales rosarinas, se haya dejado pasar una oportunidad como la que ofreció Vancouver.


Agradezco a los directivos y personal de la Empresa Provincial de Transportes de Mendoza, por las atenciones recibidas durante mi permanencia en Mendoza, en especial a su Director-Gerente, Sr. Héctor Salcedo, el Contador Luis Baiardi, Pedro Gianello, Ruben Echevarrieta, Omar Garcia; al Ingeniero Jorge Monllor. También un gracias enorme al personal de la empresa (sólo el que tiene la camiseta de Troles puesta), y a mis queridos amigos: Fernando Gargantini, Osvaldo González y familia, Rubén Maccari y familia, y Jorge Luis Guevara y familia. Quien desde su blog Trolebuses Mendocinos hizo una militancia de su pasión por los trolebuses.

1 comentario:

Trolleybus Valparaíso dijo...

buenisimo, creo Mariano que nuestros sistemas de trolebuses estan en un nivel desde el cual debemos elevar la cabeza para admirar al de mendoza, pese a la cercania no he tenido el placer de conocer esa bella ciudad, espero si este verano poder ir. Pero volviendo al tema, creo que la organizacion y buen nivel de experiencia que me hacen recordar los primeros años de la ETCE, hasta 1995, cuando las unidades llegadas de Suiza eran muy bien mantenidas, y estaban operativas al 100%, cosa que desaparecio con los años y en parte por culpa del explosivo ingreso de vehículos diesel al entonces desordenado sistema de transporte (aun es igual). Me permito felicitarte por tu gran nivel de conocimiento y experticia, de la cual a traves de tu contacto logro absorber y así luchar con pasión por los trolebuses de mi ciudad, un gusto inmenso y estamos en contacto.